Esa música me suena mucho

Me hablaba un amigo acerca de un producto musical que no conocía y que me ha llamado la atención con agrado. Se trata de bandas sonoras que no pertenecen a ninguna película, si no que son realizadas para poder utilizarlas como fondo musical de trailers y promociones de películas que todavía no tienen su banda sonora.

Me pasó referencias a dos estudios: Future World Music y Three Steps to Hell . Ambos tienen colecciones musicales organizadas temáticamente que facilitan encontrar la música deseada: ciencia ficción, comedia, acción con persusión… Si quieres escucharlas puedes hacerlo en MySpace: http://www.myspace.com/futureworldmusic y http://www.myspace.com/twostepsfromhell88

Si en este blog trato de evocar recuerdos y sensaciones a mi memoria esta música me parece el summum de tal intención. Estoy enamorado de la música de películas porque mientras la escucho vuelven a mí escenas de las mismas. Pero, que una música que no pertenece realmente a ninguna, sea capaz de generar esas sensaciones es un maravilloso juguetear con la memoria.

Existen otros estudios dedicados a este “género”. Conocía de hace tiempo a E.S. Posthumus , que me había encantado, aunque nunca busqué información sobre él. Si también sigues la serie “Caso Abierto” debes saber que su sintonía es obra suya.

Su música podría definirse como “fondo musical de escena de tren sin conductor cargado con una bomba termonuclear a punto de estallar que trata de desactivar un tipo sudoroso cortando el cable rojo con unos alicates pequeños que acaban de caerse por una rejilla atornillada”

Tesorillos

¿Sabes lo que es un tesorillo? En arqueología es un hallazgo de monedas que alguien escondió en el pasado. Quizá un detalle que define a los tesorillos es el cambio en su significado. Probablemente quien lo escondió lo hizo con intención de salvaguardar su riqueza; para quien lo recupera ahora representa conocimientos acerca de ese pasado.

Estos pensamientos me vienen a la cabeza al enterarme del final de la colección de tebeos de Enrique Forner sobre la que hablaba el otro día: disgregada y subastada por internet.

Está claro que todos acumulamos a lo largo de la vida nuestros tesorillos. Con ellos nos deleitamos recordando; disfrutamos mientras los acumulamos. Cuando observo el mío pienso si representará algo para quien se acerque a él cuando yo no esté. ¿Que opinará de la selección de libros que realicé? ¿Le interesarán mis viejos tebeos? ¿Esas películas en blanco y negro levantarán en él los mismos sentimientos que en mi?

Enrique Forner, prolífico dibujante de tebeos

Leía hace unos días un post de Tinta al Sol al hilo de la muerte del escritor J. D. Salinger en el que destacaba que en nuestro mundo actual que aquel que no promociona su obra corre el peligro de que esta no sea conocida.

Como bien sabemos Salinger es el paradigma de escritor que se aisla del exterior, que llega a parecer un ente ajeno a su propia obra, de manera que todos conocen su “El guardián entre el centeno” pero nada sobre quien la escribió. Hasta tal punto es así, que mucha gente exclamó ante la noticia un intrigado “¿pero todavía vivía?”. Salinger no promocionó su obra y muchos llegamos a ella por relaciones tangenciales, en mi caso, la curiosidad ante el dato de que el asesino de Lennon estaba obsesionado con esa novela.

Alrededor del post se discutió sobre los tipos de autor. Estaba claro que Salinger era un caso extremo, una persona que disfrutaba con la creación pero rechazaba su publicación. Evidentemente la opción más deseada es que el literato vea su obra convertida en libro y leída por el público. Dentro de ella también tendremos variantes: desde el escritor que es publicado por una editorial al que opta por la autoedición.

Rody Futuro, interior. Imagen: Editorial Cornoque

Me vino a la memoria un caso peculiar que no entraba dentro de los citados. Se trata de un dibujante de tebeos español, Enrique Forner, que realizó varias colecciones entre los años 40 y 90. De su mano surgieron personajes como “El Sheriff Jef Rice y Plumita“, “Rody de la patrulla del Espacio“, “Jasper Craig“, “Kim de los oceanos“, la serie de historietas mudas “Fantasias“…

¿Cómo? ¿Que no sabes de quién te estoy hablando? Es normal. Enrique Forner hizo todos esos trabajos y muchos otros en esos 50 años, pero nunca los publicó. Según su familia se trataba de una persona extremadamente tímida y cuando le recomendaban enviar sus trabajos a las editoriales se negaba a ello.

Es curioso ver como una persona, que tenía miedo a acercarse a ese mercado para poner en circulación su obra, replicaba sus estructuras y convenciones: tebeos estructurados en series por temática y personajes, cross-overs de personajes de otras series, spin-offs de secundarios, extras, números especiales… Y todo ello pensado para su disfrute personal, sin intención de difundirlo.

Rody Futuro, portadas. Imagen: Editorial Cornoque

Gracias a Editorial Cornoque por permitirme usar las imágenes de la obra de Enrique Forner.

Un momento

La vida está llena de momentos.

Conforme avanzamos por ella vamos siendo protagonistas de cada uno de ellos, pero muy a menudo no les damos su justo valor.

Es más tarde, quién sabe cuánto tiempo después, que esos momentos regresan a nosotros.

Las maneras que usan para aflorar de nuevo a la superficie son muy variadas. En ocasiones se agarran a un viejo objeto que reaparece entre montañas de trastos. En otras vienen de la mano de un amigo al que no has visto en 25 años, que te refresca la memoria de cosas que habías olvidado y a quien a cambio haces recuperar lo olvidado por él. Muchas otras, se reavivan solos cuando nuestra memoria se relaja de sus quehaceres diarios.

Ese es uno de los motivos que me lleva a plasmar esas pequeñas historias en este blog. Para alguien con una memoria tan débil como la mía, reseñarlas aquí me permitirá no perderlas y revivirlas en el futuro.

Además, siempre he sido un parlanchín y no deja ésta de ser una plataforma desde la que compartir momentos propios y conocer ajenos. Es evidente que para eso me bastaría con un simple diario personal, pero lo que quiero con este blog es establecer una conversación, que intercambiemos opiniones y experiencias, y eso es algo que un diario no ofrece.

Otra motivación que me lleva a empezar este proyecto personal es tener una página propia. Llevo muchos años como profesional de internet, montando blogs para los demás, incluida mi mujer y relegando poco a poco mi gusto por escribir. El trajín del día a día te va dando excusas para no hacerlo. Por eso, a pesar de que a este blog aún le faltan detalles que iré puliendo poco a poco, decidí que hoy, día 3 de febrero, coincidiendo con mi cumpleaños, abriría esta salita en la que reunirnos para leer y hablar; así ya no tengo más excusas para dejar de renovar las revistas para todos los amigos que se pasen por aquí.

La biblioteca más pequeña del mundo
La biblioteca más pequeña del mundo, vía MinutoDigital