El ídolo

El ídolo de la tribu era una gran piedra, lisa, negra y brillante, que una inundación dejó visible muchos años atrás, aunque ahora ya nadie recordara aquello.

Cada día los miembros de la tribu acudían a ella para consultar sus dudas. Qué cosecha plantar, cómo mejorar los cuencos, quién tenía la razón en una disputa…

Como buena piedra nunca demostró el menor signo de inteligencia, pero quienes acudían a ella acababan actuando según un criterio que le atribuían.

Todo acabó el día en el que uno de los más jóvenes de la tribu se plantó frente a ella con todas sus preguntas y lo único que encontró fue su propio reflejo en la superficie.

Imagen bajo CC0 Public Domain

Gotas en vena

Miro de reojo la gota que se forma en el extremo de la bolsa de suero.
Gota.
Cada una de ellas, al caer, me aparta de mi enfermedad, me permite avanzar.
Gota.
Pero una tras otra van llenando mi interior de un veneno que acabará con la enfermedad.
Gota.
El precio de curar el mal es depender de una duda que me perseguirá durante meses.
Gota.
Dudas y más dudas. ¿Merece la pena vivir con una eterna sensación de equivocación?
Gota.
Cierro los ojos y trato de no pensar.

Fuente de la imagen: Wikipedia